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Test Fiat Mobi: MOBImiento urbano

Test Fiat Mobi: MOBImiento urbano

El modelo de entrada de gama de Fiat quiere demostrar que tiene argumentos suficientes para reemplazar al veterano Palio Fire. Diseño agradable, consumos ínfimos y un precio accesible, para este citycar que se postula como candidato al primer 0km.

A la hora de analizar la compra un auto hay muchas cosas que se deben tener en cuenta. Por nombrar sólo algunas, el precio –la principal-, el uso que se le va a dar al vehículo, su equipamiento (especialmente en cuanto a seguridad, además del confort), los gastos de mantenimiento y ya como algo más subjetivo, el diseño.

Para quienes apuntan a adquirir su primer 0km, la cuestión económica cobra aún mayor importancia y si de autos populares se trata, Fiat tiene experiencia de sobra.

Así nació el Mobi, un pequeño hatchback del segmento A que busca ganar su lugar en el ranking de ventas en base a sus cuatro o cinco características más destacadas: un valor accesible, correcto equipamiento, dimensiones reducidas en combinación con un motor económico que le permite desplazarse con soltura por la ciudad y un diseño bastante atractivo: una fórmula que la marca conoce muy bien y que ya la aplicó en sus antecesores, el recordado Uno Fire y el veterano Palio Fire que aún resiste a su renovación.

Luego de su presentación en Punta Carrasco hacia mediados del año pasado, llegó el turno de evaluarlo más detalladamente. Aquí nuestras impresiones:

Diseño:

Partiendo de la base del actual Uno, con el que comparte plataforma, el Mobi es como una reducción de aquel: de lejos es muy parecido, aunque más chico. Pero visto más de cerca, aparecen las particularidades que le dan su propia identidad. La trompa está dominada por los grandes faros que abarcan parte del lateral. Cuenta con luces diurnas (DRL) y en esta versión Easy Pack Top, agrega faros antiniebla. Junto con la parrilla hexagonal –completamente negra, sin detalles cromados salvo el logo de la marca-, le dan cierta mirada agresiva. En los laterales cobran protagonismo los marcados pasarruedas, la cintura alta y los trazos rectos que van redondeándose hacia la parte trasera, donde está el sello de estilo más original del Mobi, el portón trasero completamente vidriado. De atrás también llaman la atención las enormes luces, que como en la trompa, se extienden hasta los costados. En síntesis, un diseño moderno, simpático y agradable para la gran mayoría del público que lo observó.

Interior:

Puertas adentro siguen los parecidos con el Uno. Parte del diseño es similar (especialmente al restyling que recibió en 2016 en el mercado brasileño): salidas de aire circulares, comandos del aire acondicionado, selectora, paneles de las puertas e instrumental. Éste último combina relojes analógicos (para el cuentavueltas y velocímetro) con un gran display central con los indicadores de nivel de combustible, temperatura del refrigerante, odómetro e información de la computadora de a bordo, como autonomía, velocidad promedio, etc., además de varias luces testigo. 

En el centro del tablero, el equipo de audio UConnect con varios botones y dos perillas circulares. Cuenta con una pantalla que no llega a ser monocromática, pero que tampoco se destaca por su colorido ni funciones: no ofrece navegador o algún sistema que refleje las aplicaciones de un smartphone. Sí dispone de bluetooth, por lo que se puede reproducir música desde el celular o atender llamadas. Es sencillo y fácil de operar. Este dispositivo se complementa con las fichas USB y Aux. ubicadas debajo de la consola central, un agregado que no queda muy prolijo en su unión con el torpedo.

Como es de esperarse en un auto de este segmento y precio, los plásticos son duros, de textura bastante rústica y con algunos detalles de terminación a la vista, pero no se escuchan ruidos de elementos sueltos ni crujidos al circular.

El Mobi ofrece un muy buen espacio en las plazas delanteras. Ambas butacas pueden regularse longitudinal y verticalmente. La del conductor, por su parte suma regulación en altura. El volante lo hace sólo en altura. Pasando a la parte de atrás, ahí sí el pequeño de Fiat muestra sus limitaciones. Hay muy poco espacio para las piernas, más aún si el conductor o el acompañante no corren sus asientos un poco hacia adelante. Como detalles, cuenta con un total de 5 posavasos de distinto tamaño, varios huecos portaobjetos y una amplia guantera, pero que no tiene luz ni cerradura.

Por su parte, el baúl también resulta un poco chico, con apenas 235 litros de capacidad y una boca de carga alta y de reducido tamaño debido al portón de vidrio. En su interior, la rueda de auxilio de tamaño similar a las titulares pero con llanta de chapa, muy bien.

Equipamiento:

Esta versión que probamos (Easy Pack Top) es la más equipada -previa a la variante con look aventurero denominada Way-. Cuenta con dirección asistida, retrovisores eléctricos (con función tilt-down), faros antiniebla, volante multifunción, aire acondicionado (de excelente funcionamiento), levantavidrios eléctricos delanteros (con one touch para el conductor. Los de atrás son manuales) apertura interna de baúl y tanque de combustible, respaldo trasero rebatible 60/40, luces antiniebla y llantas de aleación de 14 pulgadas, una dotación correcta para su precio.

Seguridad:

También podríamos calificar como correcto su nivel de equipamiento en este rubro: a los obligatorios doble airbag y ABS agrega EBD (distribuidor electrónico de frenado), anclajes Isofix (un punto muy positivo, teniendo en cuenta que hay vehículos de segmentos superiores que aún no los ofrecen) y cierre automático de puertas en rodaje. Dispone de 4 apoyacabezas y 4 cinturones de seguridad inerciales, pero el de la plaza central trasera es sólo abdominal.

Mecánica:

En nuestro mercado, el Mobi se comercializa con un motor Fire 1.0 (de cuatro cilindros y 8 válvulas), que desarrolla 70 CV a 6.000 rpm y un torque de 94 Nm a 4.250 vueltas. Este propulsor se asocia únicamente a una caja manual de 5 velocidades. Es una potencia algo modesta, pero suficiente para mover sus 885 kg de peso.

Comportamiento:

Momento de poner en marcha el Mobi y salir a la calle, no sin antes mencionar su buena posición de manejo y relativamente buena visibilidad (correcta hacia adelante y los costados, con amplios espejos, pero más comprometida en diagonal por el ancho pilar A y hacia atrás por la luneta).

En ciudad, el benjamín de Fiat se mueve como pez en el agua. Sus reducidas dimensiones hacen que pueda meterse en cualquier hueco y sea fácil de estacionar. La dirección está bien calibrada, aunque se siente apenas un poquito más pesada en maniobras ajustadas, sin llegar a ser un punto en contra. El motor “acompaña” pero no se caracteriza por su agilidad y reacción, especialmente a bajas rpm. Para sacar lo mejor del 1.0 hay que tenerlo siempre en vueltas… En segunda y tercera, arriba de las 2.500 rpm, sí se siente a gusto. Para ello también resulta muy útil el indicador de cambio de marcha, que se visualiza en la pantalla de la computadora de a bordo.

En ruta, el Mobi vuelve a mostrar las limitaciones de su motorización. La respuesta se hace esperar, al menos que realicemos un rebaje. Además, a 120 km/h el motor gira a unas 4.200 vueltas, un régimen alto, que se hace notar en el habitáculo. Su altura también lo perjudica con vientos cruzados o al encarar una curva pronunciada. Sin dudas, la ciudad es su lugar predilecto.

Todos estas quejas se olvidan si se piensa en el bolsillo. Los consumos del Mobi son realmente bajísimos: 12,2 km/l en ciudad y 15,8 km/l en ruta como promedio. Con su tanque de 47 litros, ofrece una autonomía mixta de ¡más de 700 km!

Mención aparte para las suspensiones, una de las grandes virtudes de este Fiat, muy confortables y robustas. Los pozos, baches y desniveles prácticamente no se sienten y el generoso despeje hace que las partes bajas del auto no corran ningún peligro. Los frenos (de disco adelante, tambor atrás) responden muy bien, con buen tacto y deteniéndolo en línea recta en cortas distancias.

Precio:

Actualmente, el Fiat Mobi Easy Pack Top tiene un precio de $ 213.500, con una garantía de 3 años o 100.000 km, un valor más bajo que sus principales rivales (Volkswagen High Up! a $229.900, pero mejor equipado; o el Chery QQ Confort Security a $230.700, con equipamiento similar), lo que termina de redondear una muy buena relación precio/producto.

Conclusión:

Un vehículo 100% urbano, bien equipado y con consumos bajísimos, que tiene como principales defectos un motor algo perezoso -pero que compensa con autonomía- y una habitabilidad bastante justa. Cuando fue lanzado, el Mobi me recordó al 147 (no en cuanto a diseño), sino en cuanto a concepto, ese auto económico, chico, pero que movilizó a toda una generación. ¿Logrará imitarlo? Argumentos tiene, pero el tiempo y sus compradores tendrán la palabra final.