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Chevrolet Cruze

Chevrolet Cruze LTZ+ AT: Va por todo

Con el motor 1.4 Turbo de 153 CV y un gran equipamiento tecnológico como su carta de presentación, fue la novedad de 2016. Ahora llegó el turno de evaluarlo más detalladamente y ver por qué es un referente entre los vehículos de fabricación nacional.

Además de las pick ups, otro segmento muy disputado es el de los medianos. Allí cada marca compite por ofrecer la propuesta más moderna y tecnológica. Con el Cruze, Chevrolet tenía un producto acorde a estos requerimientos pero encontraba sus mayores limitaciones en su origen extrazona y la disponibilidad de unidades. La segunda generación del sedán no sólo plantea una notable evolución en estos aspectos, sino que representa un antes y un después en la historia de GM en nuestro país, al ser el primer modelo global en producirse en la planta rosarina de General Alvear.

Lo conocimos en la exclusiva avant premiere de mayo del año pasado, pero queríamos probarlo de manera más extensa, para ratificar -o no- las primeras impresiones. Después de pasar una semana por la redacción de NSR, esta es nuestra opinión.

Diseño:

El actual Cruze fue el primer vehículo de la gama local en adoptar la nueva corriente de diseño de Chevrolet, estrenada en el Malibú norteamericano. Trazos rectos, trompa en forma de V, toma de aire hexagonal, faros oscurecidos con proyectores (halógenos) y luces diurnas de Led, junto con las llantas de aleación de 17” de color gris grafito,le dan un aire de dinamismo y deportividad a la figura de este sedán mediano. Representa una propuesta mucho más moderna y agresiva respecto a la sobriedad de su antecesor. Visto de perfil o de tres cuartos trasero, su silueta recuerda un poco al Civic de generación anterior o a algún modelo coreano, algo que evidencia su carácter global. Aunque es un aspecto subjetivo, no dudamos en afirmar que el diseño del Cruze atrae muchas miradas de aprobación.

Interior y equipamiento:

El estilo moderno del exterior tiene continuidad puertas adentro, con un tablero que combina líneas fluidas con otras más rectas. El habitáculo está construido con materiales de calidad promedio en el segmento, destacándose el revestimiento blando de la parte baja del torpedo. El tono beige del tapizado y los plásticos de ese mismo color le aportan una gran luminosidad al interior-y un aire muy americano-. En contrapartida, al tener un parabrisas tan lanzado, en un día a pleno sol se producen reflejos bastante molestos en la parte superior del tablero. El espacio, tanto adelante como atrás es generoso y permite que 4 o 5 ocupantes viajen con comodidad.

El instrumental es completo y legible, con cuatro indicadores de aguja (velocímetro, tacómetro, temperatura y nivel de aceite), respaldado además por un display para la computadora de a bordo, desde el que se comandan numerosas funciones, como la distancia de seguimiento del vehículo de adelante, información sobre la presión de los neumáticos, etc. En el centro de la consola, la pantalla táctil de 8 pulgadas del sistema multimedia MyLink, compatible con Android Auto y Apple Car Play, con navegador, bluetooth y reconocimiento de voz.

Párrafo aparte para el servicio de OnStar, que brinda asesoría en la búsqueda de direcciones, información sobre tránsito, destinos, etc, monitoreo de la unidad  y asistencia en caso de accidente o robo. Puede utilizarse desde el vehículo (mediante los botones ubicados arriba del retrovisor) o desde la aplicación. Eso sí, para acceder a la mayoría de estas funciones, requiere cobertura de la red de Personal. También merece ser mencionado el práctico “porta-smartphone”, que permite recargar la batería del celular por inducción.

La dotación de confort se completa con climatizador automático (es de una sola vía y no posee salidas de aire atrás), volante multifunción, tapizado de cuero, sistema de encendido por botón, control de velocidad crucero, butaca del conductor regulable eléctricamente, espejo retrovisor electrocrómico, sensor de lluvia y crepuscular y sensores de estacionamiento delanteros/traseros. Entre los faltantes, además del bizona, se le puede reclamar el techo corredizo eléctrico, que sí está presente en el hatchback.

Seguridad:

Uno de los puntos fuertes del Cruze. De serie dispone de seis airbags (frontales, laterales y de cortina), control de tracción y estabilidad, anclajes Isofix, frenos a disco en las cuatro ruedas con ABS y EBD. Esta versión en particular (LTZ+) agrega alerta de punto ciego, detección de inminente colisión frontal, asistente de mantenimiento de carril y medidor de distancia con respecto al vehículo precedente.

Mecánica:

La única motorización disponible es un propulsor naftero Ecotec, de 1.4 litros, inyección directa, 16 válvulas y distribución por cadena, que como el emblema del baúl lo indica, cuenta con turbo (e intercooler). Desarrolla 153 CV a 5.000 rpm y un torque de 245Nm a 2.000 rpm. Está asociado a una caja de cambios automática (con convertidor de par) de seis marchas, muy bien relacionadas.

Comportamiento:

Encontrar una posición de manejo adecuada es una tarea fácil gracias a las múltiples regulaciones eléctricas de la butaca y el volante. Una vez en marcha, el Cruze saca a relucir su serenidad. El motor cuenta, además, con el sistema de parada-arranque Start&Stop, que ayuda al ahorro de combustible y tiene un funcionamiento prácticamente imperceptible. Pero esa tranquilidad inicial puede revertirse rápidamente pisando el acelerador, allí el 1.4T responde con contundencia, ayudado por la caja que gestiona también con rapidez el pasaje entre cambio y cambio. Así el Cruze logra un elogiable mix entre buenas prestaciones y bajos consumos.

En ciudad, el producto de la marca del moño resulta muy agradable de manejar, pero es en la ruta donde más se lo disfruta, con un andar que invita a recorrer cientos y cientos de kilómetros sin cansarse. Las suspensiones ofrecen un ajuste muy equilibrado, aunque orientado más hacia el confort que a la deportividad. El comportamiento dinámico es muy franco y estable, no evidencia oscilaciones marcadas ni vulnerabilidad a los vientos laterales. La dirección (eléctrica, de dureza variable) cuenta con el grado de asistencia justa, haciéndolo muy maniobrable en espacios reducidos y manteniéndolo firme en velocidad.

Precio:

Los $477.000 correspondientes a este LTZ+ lo ubican como uno de los autos con mejor relación precio/producto del segmento, bastante por debajo de dos de sus rivales directos como el Ford Focus ($492.400) o el Honda Civic ($659.500) La garantía es de 3 años o 100.000 kilómetros, mientras que el sistema OnStar es sin cargo durante el primer año.

Conclusión:

Con todos los atributos antes mencionados, como el confort de marcha, una excelente combinación entre motor y caja, mucha tecnología y un diseño atractivo, el Cruze queda muy bien parado frente a las pocas cosas que se le pueden reprochar. Si a esto le sumamos un valor competitivo con respecto a sus rivales y que además se produce en nuestro país, redondea una oferta difícil de igualar. Con el sedán y la flamante versión de 5 puertas, el producto del moño parece tener el éxito asegurado.

Los más:

•          Diseño y tecnología

•          Motorización y caja

•          Confort de marcha

•          Espacio interior

Los menos:

•          Algunos faltantes de equipamiento

•          Reflejos en el tablero

•          Auxilio temporal